Bien Rico

7 Trucos Para Ahorrar Gas En La Cocina Y 2 Más Para Reducir Tu Gasto Al Mes

Puede parecer una tontería pero hay pequeños detalles que pueden influir, y mucho, en nuestra factura de gas o de luz en el día a día. Hoy os voy a mostrar lo que sé y lo que he aprendido con el paso de los años dado que siempre he tenido un presupuesto ajustado y en muchas ocasiones me ha tocado hacer auténticos malabares para poder llegar a final de mes. Así que ahí van estos consejos que espero que os sirvan y os sean muy útiles.

1. Equipar la cocina

Esto es solo para gente que se muda a una casa nueva o que acaba de comprar una, luego veremos trucos más prácticos del día a día. Lo primero, cuando compramos una casa y vamos a equipar la cocina es decidir cómo queremos equiparla y con qué. Determinar lo que es imprescindible y lo que no. Por ejemplo, puede que nunca uses el horno cuando cocinas y que por lo tanto, no te merezca la pena invertir en un horno para tu cocina.

Hay que tener que ese electrodoméstico consume mucho y que si no lo usas en exceso, no te merezca la pena comprarlo. Es evidente que un frigorífico es indispensable, pero no todos consumen por igual y eso es algo que también debemos tener en cuenta.

Los electrodomésticos tienen un consumo energético determinado y hay diversas clases. A veces es mejor invertir en un electrodoméstico más caro pero con un consumo energético menor puesto que a la larga nos saldrá más económico. Para que os hagáis una idea, un electrodoméstico A+++ consume un 60% menos que uno A

Y ahora veamos aspectos más específicos y cotidianos que nos permitirán ahorrar más dinero.

2. Escoge el material adecuado de tus utensilios de cocina

No todos los materiales son igual de conductores. Si tienes una cocina de gas, busca cazuelas y sartenes específicos para cocinas de gas, lo mismo con la inducción o vitrocerámica. si utilizas una olla de vitrocerámica para inducción o viceversa, el calor no se repartirá óptimamente y por lo tanto, gastarás más energía para cocinar. Evita las cazuelas de barro en la medida de lo posible, el acero inoxidable conduce mejor el calor y hará que gastes menos energía.

3. Usar la tapa

Tapar las cazuelas al cocinar tiene numerosas ventajas, la primera y más importante es que así conseguimos que nuestro alimentos queden mejor cocinados, con más sabor y con más nutrientes puesto que con la evaporación perdemos parte de ellos. Pero si a todo lo que te acabo de mencionar le sumamos que podemos llegar a incrementar el gasto energético hasta en un 25%. 

4. Escoge bien el tamaño de la olla de acuerdo con el quemador

Las ollas deben tener el mismo tamaño o un poco más grande que el quemador, pero no más pequeño. En ese caso estaremos desperdiciando energía innecesariamente por los laterales. Si ves que la llama sale por los lados, entonces no estás usando la olla adecuada para ese fogón.

5. Mantén limpios lo quemadores

Esto puede parecer una ridiculez pero es precisamente lo contrario, mantener los quemadores limpios supone un ahorro energético. Con esto me refiero a los quemadores de gas. Evidentemente, también es importante en cocinas vitrocerámicas y de inducción pero donde más lo vamos a notar es en los tradicionales quemadores de gas. Los quemadores, al llenarse de suciedad se obstruyen, aunque solo sea parcialmente y eso hace que haga falta más consumo energético para conseguir la misma potencia, en resumen, gastamos más energía. Programa una limpieza periódica profunda de tus fogones para que siempre estén relucientes.

Por otro lado, es importante que la llama de los quemadores sea azul, eso quiere decir que la combustión del gas se está haciendo de forma adecuada, si la llama es amarilla, es un indicativo de que algo no va bien y de que deberíamos llamar a un técnico para que lo revise.

6. Apúntate al batchcooking

O lo que viene a ser lo mismo, cocina en grandes cantidades y guarda en la nevera en tuppers, así tendrás que encender menos lo fogones y gastarás menos. Luego puedes calentarlo en el microondas, que es un electrodoméstico muy eficiente que nos puede ayudar a ahorrar bastante dinero. Sé que hay gente que teme usar el microondas porque piensa que las ondas que emite este electrodoméstico son peligrosas, pero nada más alejado de la realidad. Está más que demostrado que las ondas del microondas no modifican los átomos que componen los alimentos y la radiación que emiten tampoco sale al exterior. No os dejéis llevar por bulos sin fundamento, contrastad siempre la información con fuentes fiables.

7. Usa la olla exprés

Este fabuloso aparato de cocina nos hace la vida mucho más fácil y aligera mucho los tiempos de cocinado de todo tipo de alimentos y por ende, la cantidad de gas o de electricidad que usamos para cocinarlos. De hecho, podemos a llegar a ahorrar hasta un 50% de energía, que no es poco.

8. Cuidadito con el horno

El horno es un electrodoméstico que consume muchísima energía por eso es importante que sepamos sacarle el mayor partido y que cuando lo usemos no gastemos más energía de la que realmente necesitamos. Hornea varias cosas a la vez, así aprovecharás el calor para varios platos, apágalo un poco antes de terminar de cocinar, 5-10 minutos antes para que la comida se termine de hacer con el calor residual y no abras la puerta del horno o el calor se escapará y consumirá más electricidad para volver a alcanzar la temperatura que le has indicado.

Adapta la temperatura del frigorífico según la época del año en la que te encuentres.

Esto, evidentemente, es para zonas donde la temperatura oscila mucho entre el invierno y el verano. Si vives en una zona con un clima tropical seguramente esta información no te servirá de gran cosa. 

Dicho esto, lo ideal sería poner la temperatura del frigorífico acorde con la temperatura que tenemos en el exterior. En invierno, con las bajas temperaturas, puedes subir la temperatura de tu frigorífico para que no trabaje de más. Y al contrario en invierno, en ese momento deberemos poner la temperatura más baja para que los alimentos se conserven adecuadamente. Ten en cuenta que debe estar entre 3-5ºC y el congelador -18 o -16ºC. Por otro lado, es importante que tengas muy claro qué es lo que vas a coger de dentro del frigorífico o del congelador antes de abrirlo. Cuando abrimos este electrodoméstico modificamos la temperatura inferior y por lo tanto, tiene que trabajar más cuando lo cerramos para volver a alcanzar la temperatura ideal. Por ello, lo ideal es no andar abriendo y cerrando o dejando demasiado tiempo la puerta abierta, así ahorraremos más. Ah! Y no metas comida caliente en el frigorífico, eso también modificará su temperatura interna y le haremos gastar más energía de la necesaria. Espera a que la comida se enfríe y luego guárdala.

Al contrario de lo que ocurre con la comida caliente, la comida fría, especialmente la congelada, ayudará a que la nevera preserve su temperatura interior o que incluso la disminuya. Descongela la comida dentro de la nevera, así enfriarás la nevera de manera natural, evitarás que el motor se encienda sin necesidad y además, descongelarás los alimentos de forma más segura.

Espero que estos consejos os sean de gran ayuda.

Mira la información en vídeo aquí:

VISITA MIS REDES SOCIALES

YOUTUBEhttps://www.youtube.com/channel/UC0b1Weox0l-1vdSiX-KSRqQ

INSTAGRAM: https://www.instagram.com/bien_rico_sm/

FACEBOOK: https://www.facebook.com/BienRicoOficial/

¡SUSCRÍBETE! ES GRATIS

Añadir comentario