Bien Rico

Receta Infalible De Glaseado En 5 Minutos

El frosting o cobertura es en muchos casos, la alegría de las tartas o pasteles, el que da ese toque de sabor especial o esa textura. Pero hay frosting muy tediosos de hacer, que llevan mucho trabajo. Pero este que te traigo hoy aquí es super sencillo, rápido y muy sabroso, de hecho, es mi frosting favorito, el que más utilizo para hacer mis pasteles. Te invito a que los pruebes, te aseguro que no te vas a arrepentir.

Ingredientes:

  • 300 g de queso crema
  • 200 g de azúcar glas
  • 90 g de mantequilla

Elaboración:

PASO #1: Coloca la mantequilla en un cuenco, que deberá estar a temperatura ambiente, y bátela con ayuda de unas varillas eléctricas hasta que quede con la textura de una pomada. También podéis utilizar un robot de cocina como el que he utilizado yo, lo que tengáis y os sea más cómodo.

PASO #2: Cuando ya la mantequilla esté bien blandita, añade el queso crema, que también deberá estar a temperatura ambiente, y bate de nuevo hasta que ambos ingredientes estén completamente integrados.

PASO #3: Finalmente añade el azúcar glass y vuelve a batir de neuvo hasta que tengas una mezcla uniforme y listo. 

Yo suelo utilizar este frosting con la red velvet, os enseño ahora rápidamente como se hace y con truco, para no tener que encender el horno. La combinación de sabor del frosting con el bizcocho es maravillosa y estoy segura de que os va a encantar. Al final de este vídeo os mostraré brevemente otras recetas con las que también podéis utilizar este glaseado. Pero ahora veamos cómo se hace esta red velvet con truco, sin horno.

Ingredientes: 

  • 165 ml de leche
  • 1 cucharada de vinagre
  • 3 huevos
  • 75 ml de aceite vegetal
  • 240 g de harina de trigo
  • 30 g de cacao en polvo sin azúcar
  • 170 g de azúcar
  • 10 g de levadura química o polvos para hornear
  • 1 cucharada de esencia de vainilla
  • Colorante rojo

Elaboración:

PASO #1: Primero vamos a preparar una buttermilk casera, que ayudará a que el bizcocho quede más esponjoso y jugoso, aunque también podéis utilizar una de compra. Para ello coloca la leche en un vaso y añade el vinagre. Remueve y deja reposar entre 5-10 minutos. Sabrás que está lista cuando la leche tenga el aspecto de cortada. No os preocupéis, es normal y es precisamente lo que estamos buscando.

PASO #2: Pon los huevos en un cuenco, procuran que estén a temperatura ambiente, así nos aseguraremos un mejor resultado. Bátelos con unas varillas eléctricas o con un robot de cocina hasta que se blanqueen y dupliquen su tamaño.

PASO #3: Añade la esencia de vainilla y el aceite y bate de nuevo con las varillas eléctricas hasta que todos los ingredientes estén integrados.

PASO #4: Añade ahora la harina tamizada y los polvos para hornear o polvos royal, así evitaremos que nos queden grumos. Luego tamiza también el cacao, remueve con las varillas de nuevo hasta que tengas un mezcla completamente integrada.

PASO #5: Añade ahora la buttermilk que preparaste antes, es decir, la mezcla de leche y vinagre con aspecto cortado y el colorante y remueve de nuevo.

PASO #6: Ahora vamos a dividir la mezcla en tres partes iguales. Para facilitar esta tarea yo suelo colocar la mezcla en una jarra medidora. 

PASO #7: Engrasa una sartén antiadherente, muy importante esto, con aceite en spray o con mantequilla, lo que te sea más práctico. Calienta a fuego lento y coloca una de las tres partes en la sartén. Tapa y deja que se cocine así, despacito, durante 4 minutos aproximadamente. Para comprobar que etsé ya lista, toca la parte superior con el dedo, si la mezcla se queda pegada a tu dedo significa que necesita cocinarse un poco más y si por el contrario tu dedo queda limpio, significa que el bizcocho ya está hecho. Retira el bizcocho y reserva.

PASO #8: Repite el procedimiento anterior con las dos partes restantes de mezcla.

PASO #9: Para montar el pastel coloca un poco del glaseado en el fondo de una base para tartas o un plato, lo que prefieras usar. Coloca un capa de bizcocho y pon glaseado al gusto encima. coloca otra capa de bizcocho y otra capa de glaseado al gusto y finalmente otra capa de bizcocho y otra capa de glaseado. Utiliza una manga pastelera con lo que resta del glaseado para decorar, o déjalo así si lo prefieres.

Como ves en un pastel bastante sencillo de hacer y con un resultado excelente ¡¡Y sin encender el horno!! Yo la verdad es que la primera vez que lo hice, aluciné no sabía que se podía hacer bizcochos en una sartén así que quede encantada con el resultado.

También utilizo este frosting con bizcochos, de cualquier clase. Así, lo puedo utilizar como postre en lugar de comerlo solo para el desayuno y me quito de complicaciones cuando tengo invitados. Todos suelen acabar encantados con el resultado así que…qué necesidad de pasarte horas en la cocina para hacer un pastel digno.

Los bizcochos con los que lo utilizo son los siguientes, os recuerdo que os dejo el enlace a las recetas completas paso a paso aquí abajo.

BIZCOCHO DE CHOCOLATE JUGOSO

Este bizcocho queda super bueno y super jugoso, es el que más hacemos en casa y nos encanta para el desayuno. Pero cuando tenemos visita, preparo este frosting, lo cubro y es todo un éxito. Por sabor, por textura y porque el glaseado le da un toque muy especial

BIZCOCHO SUPER ESPONJOSO

También suelo utilizar este glaseado con este bizcocho, el tradicional pero con un toquecito de vainilla fabuloso, os invito a que probéis la combinación de este bizcocho con el frosting porque es una maravilla.

Mira la receta paso a paso aquí:

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